Garantizar el origen y la trazabilidad de los aceites omega-3 se ha convertido en un gran reto para las marcas de nutracéuticos, impulsado por las crecientes expectativas de los consumidores en materia de transparencia, ética y seguridad. Ahora más que nunca, los consumidores quieren información precisa sobre la procedencia de los ingredientes y cómo se producen.
Para los laboratorios, el reto va más allá de seleccionar ingredientes activos de alta calidad, como los omega-3. También deben demostrar que estos ingredientes se fabrican mediante procesos responsables, limpios y trazables, y ser capaces de justificar su elección de proveedor.
Si bien la seguridad de los productos sigue siendo esencial, las marcas ahora obtienen un gran valor al promover el abastecimiento responsable, los métodos de producción respetuosos con el medio ambiente y los procesos que mejoran de manera inherente la calidad y limitan los riesgos de contaminación. Estos compromisos son factores cada vez más influyentes en la compra y pueden aparecer legítimamente en los envases.

Por todas estas razones, Fermentalg, experto en microalgas, ha lanzado una serie de artículos en los que detalla cómo se obtiene y fabrica su omega-3 vegetal de primera calidad. El objetivo es ofrecer información clara y práctica que le ayude a tomar decisiones plenamente informadas a la hora de seleccionar materias primas de alta calidad. A través de esta serie, Fermentalg ofrece una visión general pragmática de toda la cadena de valor, desde el abastecimiento hasta el envasado, para ayudarle a comprender mejor el producto, identificar los puntos clave de control de calidad y solicitar con confianza los ingredientes de la más alta calidad para sus formulaciones y sus consumidores.
Conocimientos y experiencia
El objetivo de Fermentalg es producir aceites omega-3 de alta calidad, en particular DHA, derivados de biomasa de algas (grupo de células microalgales). El primer paso en este proceso de desarrollo fue identificar los microorganismos capaces de sintetizar y almacenar estos aceites de forma natural.
Para lograrlo, Fermentalg implementó un proceso de selección en tres etapas que combinaba su experiencia científica interna con datos de la comunidad investigadora en general. Este enfoque permitió identificar los microorganismos más prometedores para la producción de DHA, basándose en su capacidad para generar aceites de alta calidad, su idoneidad para el cultivo seguro a gran escala y su disponibilidad general.

La familia Thraustochytriaceae es conocida por su gran potencial para producir ácidos grasos poliinsaturados. La cepa Schizochytrium sp. utilizada en los aceites premium DHA ORIGINS® pertenece a este excepcional grupo.
Para la producción a gran escala, el crecimiento rápido es un criterio de selección clave. Dado que la temperatura influye directamente en la división celular, Fermentalg centró su investigación en los entornos marinos cálidos. A diferencia de las microalgas fotosintéticas, estas especies crecen consumiendo la materia orgánica disponible, como los restos vegetales, lo que convierte a los ecosistemas de manglares en un hábitat óptimo para las cepas naturalmente ricas en DHA.
El último paso consistió en identificar lugares adecuados para el muestreo, respetando las normas de protección de la biodiversidad. Entre los lugares explorados, se seleccionaron los manglares que rodean la isla francesa de Mayotte como entornos prometedores para la obtención de estos microorganismos.
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La selección del microorganismo adecuado basándose en datos científicos sólidos permitió a Fermentalg satisfacer las expectativas del mercado y garantizar el suministro de aceite de primera calidad derivado de una de las cepas más eficientes en la producción de DHA.
Cosecha
En mayo, expertos locales organizaron una campaña de muestreo específica en Mayotte, un territorio francés situado en el archipiélago de las Comoras, frente a la costa de Mozambique.
Los miembros de la familia Thraustochytriaceae se encuentran entre los primeros microorganismos en colonizar los manglares una vez que caen al agua. Por lo tanto, el muestreo se centró en la recolección de materiales por debajo de la línea de flotación, donde se concentran de forma natural la materia orgánica, los sedimentos y los restos vegetales parcialmente descompuestos. Las muestras se transportaron en condiciones de temperatura controlada para preservar su integridad biológica. Una vez en el laboratorio, se inocularon en diversos medios de cultivo ricos en nutrientes (caldo y gel de agar) que contenían micro y macroelementos esenciales para favorecer el crecimiento de las cepas objetivo.


